La primavera es la estación favorita en todo el mundo, Málaga se llena de vida y belleza y sonríe a través de sus rutas, cuevas, puentes colgantes . A continuación, os dejo algunas sugerencias.Cueva del Hundidero, impresiona desde su entrada, con casi 50 metros de altura que hacen que el ser humano se sienta diminuto. Sin embargo, esta es solo una de las muchas características notables de esta cueva tan singular. El río subterráneo ha esculpido paisajes de un valor incalculable bajo tierra, creando una belleza que no tiene parangón. Aunque la gran estalagmita es objeto de numerosas fotografías, toda la cavidad merece ser explorada y admirada.
Se sitúa en Canillas de Aceituno, un pueblo que cuenta con varios atractivos naturales, como la cueva de La Fájara y el nacimiento del río Bermuza, ambos lugares muy interesantes para explorar. El puente se encuentra a menos de tres kilómetros del pueblo y se puede disfrutar de un agradable paseo hasta llegar a él. Con 50 metros de longitud y 70 metros de altura, el puente impresiona y ofrece una vista completamente diferente del entorno de las Sierras de Tejeda y La Almijara. La zona ofrece muchas opciones para completar un día de relax, siempre en contacto con la naturaleza.
Málaga esconde entre sus bosques y sierras muchos secretos por descubrir. Entre mucho otros, en su interior podemos encontrar algunos de los árboles más longevos de toda la provincia, de gran belleza, valor y tamaño que al menos se deben contemplar una vez en la vida. Todos tienen su historia detrás, así como rincones únicos que visitar y contemplar en una jornada de fin de semana, son Castaño Santo de Istán, Olivo de Casaria, Pinsapo, Alcornoque de El Palero y Mirto de Benefique.
El Castaño Santo de Istán es considerado uno de los árboles más antiguos en la provincia de Málaga. Se estima que tiene una edad de entre 800 y mil años, y a pesar de los estragos causados por el tiempo y algunas plagas relativamente recientes, sus dimensiones siguen siendo impresionantes: presenta un diámetro en la base de 22 metros, más de 15 metros en su tronco, y en el pasado superaba los 24 metros de altura. Es un verdadero prodigio de la naturaleza que se encuentra en propiedad privada y ha compartido su entorno, como cualquier otro castaño, con animales de granja y silvestres. Se encuentra en las proximidades de la Sierra de las Nieves y de la Sierra Bermeja, a tiro de piedra del bonito Istán.
La naturaleza en su sabiduría nos demuestra su grandeza, los días se vuelven más azule, la vida nos recompensa regalándonos días espectaculares.